La Policía Nacional realizó un operativo de control en empresas de servicios de courier ubicadas en Guayaquil, donde logró incautar 66.500 dosis de cocaína. Según el comunicado oficial de la institución, esta cantidad de droga había sido preparada para ser distribuida a través de empresas de mensajería, lo que representa un método común utilizado por organizaciones criminales para trasladar estupefacientes hacia el exterior.
El destino final de estas sustancias era Reino Unido, de acuerdo con la información proporcionada por la Policía Nacional. Este hallazgo evidencia la sofisticación de las redes de tráfico de drogas que operan en el puerto de Guayaquil, una de las principales ciudades con actividad portuaria en Ecuador, frecuentemente utilizada como punto de salida para narcóticos destinados a mercados internacionales.
El uso de empresas de courier como canales para el transporte de drogas ha sido identificado como una estrategia recurrente en Ecuador. Las autoridades han intensificado los controles en estas compañías debido a que permiten envíos con apariencia de legalidad, facilitando que grandes volúmenes de cocaína cruces fronteras sin despertar sospechas en los puertos y aeropuertos.
Este operativo se enmarca en los esfuerzos del Gobierno ecuatoriano por combatir el narcotráfico, un fenómeno que ha generado violencia y desestabilización en varias regiones del país. La incautación de esta cantidad significativa de droga representa un golpe importante a las cadenas de distribución internacional de estupefacientes que operan desde territorio nacional.
La Policía Nacional no ha proporcionado detalles adicionales sobre los arrestos realizados durante el operativo ni sobre las investigaciones en curso relacionadas con esta red de tráfico. Las autoridades continuarán investigando los vínculos de estas empresas de courier con organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico.
Ecuador ha sido histórico productor de cocaína y punto estratégico para su distribución hacia mercados de Europa y América del Norte. Los operativos como este buscan desmantelar redes logísticas que aprovechan la infraestructura comercial formal para mover grandes cantidades de drogas ilícitas.
