Las autoridades ecuatorianas desmantelaron una estructura delictiva dedicada a estafar a personas de la tercera edad mediante operativos ejecutados por la Fiscalía General del Estado y la Policía Nacional. Cuatro sospechosos fueron capturados el 21 de octubre en Quito y Chimborazo tras una investigación que comenzó en junio de este año. Los allanamientos se realizaron en seis ubicaciones de sectores como Solanda, La Mena y El Calzado, además del cantón Alausí en la provincia de Chimborazo.
La presunta banda operaba utilizando la modalidad conocida como 'cambiazo', un sofisticado método de robo en el que los delincuentes intercambian la tarjeta bancaria de la víctima por una falsa para acceder y sustraer fondos de sus cuentas. Los investigadores identificaron que los sospechosos se aprovechaban de lugares concurridos, especialmente los exteriores de hospitales públicos donde confluyen adultos mayores y personas vulnerables.
La operación criminal funcionaba con una estructura coordenada de roles específicos. Uno de los miembros se hacía pasar por médico para ganarse la confianza de las víctimas potenciales. Posteriormente, otro integrante aparecía con un boleto de lotería falsificado y afirmaba haber ganado un premio importante, pero argumentaba necesitar dinero para completar un trámite que le permitiera cobrar las ganancias.
Los adultos mayores eran convencidos de entregar dinero bajo la promesa de recibir una porción de las supuestas ganancias. Paralela a esta estrategia, los investigadores descubrieron que otro sospechoso fingía ser analfabeto y mostraba documentos solicitando ayuda a transeúntes. Estos roles coordinados buscaban generar situaciones de empatía y vulnerabilidad que facilitaran el engaño.
Una vez ganada la confianza, los delincuentes trasladaban a los adultos mayores en vehículos hasta entidades bancarias donde ejecutaban el 'cambiazo'. Durante los registros realizados, los agentes incautaron teléfonos celulares, dinero en efectivo, billetes de lotería y joyas que serán analizados como evidencia. La Unidad Fedoti 9 de Pichincha dirigió la investigación previa que permitió identificar a los integrantes y establecer sus patrones operativos.
Los cuatro detenidos fueron capturados mediante órdenes judiciales para formulación de cargos. La Fiscalía prevé procesarlos en las próximas horas por el presunto delito de delincuencia organizada con fines de estafa. Este caso refleja una tendencia creciente de crimen organizado orientado a victimizar a poblaciones vulnerables en espacios públicos de alta concurrencia.
La audiencia de formulación de cargos determinará la situación procesal de los detenidos y las eventuales medidas cautelares. El caso representa un logro importante en la lucha contra la criminalidad en Quito, aunque revela la sofisticación de las organizaciones dedicadas a defraudar a adultos mayores mediante estrategias que explotan la confianza y la vulnerabilidad social.

