El presidente Daniel Noboa formalizó mediante Decreto Ejecutivo No. 520 el cuarto período del programa Jóvenes en Acción, una iniciativa de transferencia monetaria temporal destinada a fortalecer las capacidades de la población joven ecuatoriana. El programa busca promover su participación activa en la economía nacional y contribuir a su desarrollo social y económico a través de apoyos económicos directos.
Cada beneficiario recibirá un total de USD 800 distribuido en dos pagos anticipados de USD 400 cada uno. Los beneficiarios deben ser ecuatorianos de entre 18 y 29 años y 11 meses de edad, y estar registrados a través del enlace institucional habilitado por el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano. La inscripción comenzó el 1 de octubre de 2026 y se mantendrá abierta durante el período de selección.
La asignación de beneficiarios seguirá un orden de priorización establecido. En primer lugar, se prioriza a personas registradas en el Registro Social, clasificadas según nivel de vulnerabilidad: pobreza extrema, pobreza y no pobreza. Además, se dará ventaja especial a los jóvenes que participan por primera vez en el mecanismo, reconociendo nuevas generaciones de beneficiarios.
Si quedan cupos disponibles después de aplicar estos criterios, se considerará a jóvenes no registrados en el Registro Social, donde la prioridad se definirá por edad de menor a mayor. En una tercera fase, podrán ser seleccionadas personas que ya hayan recibido el beneficio en períodos anteriores, siempre respetando los criterios de prelación previamente establecidos.
El programa prevé un máximo de 700.000 beneficiarios para este cuarto período. El Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano será responsable de la distribución geográfica de los cupos en coordinación con las entidades ejecutoras del programa, que incluyen diferentes instituciones públicas según el decreto oficial.
Cada entidad ejecutora definirá las actividades específicas que realizarán los beneficiarios conforme a sus competencias institucionales. También serán responsables de incorporar a los jóvenes, monitorear su participación activa y supervisar el cumplimiento de las tareas asignadas dentro del programa.
La iniciativa refleja el compromiso del Gobierno ecuatoriano con la población joven del país, ofreciendo oportunidades de inclusión económica y participación activa. Este cuarto período representa una continuidad del programa que ha beneficiado a miles de ecuatorianos en años anteriores.
