A partir de la tarde del domingo 18 de octubre, intensas lluvias y tormentas eléctricas comenzaron a afectar la región costera del Ecuador. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) había alertado horas antes sobre la posibilidad de precipitaciones de fuerte y muy fuerte intensidad en la zona interior del Litoral, pronosticando que el fenómeno se extendería hasta la mañana del lunes 19 de octubre. La advertencia se cumplió con precisión, generando un impacto significativo en infraestructura y movilidad de varias provincias.
Las provincias más afectadas por las precipitaciones fueron Los Ríos, Guayas, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro, con menor incidencia en Esmeraldas. Además, la región Interandina también registró alertas de lluvia en Pichincha y sectores de Imbabura, Cotopaxi, Bolívar y Cañar. En Guayaquil específicamente, la lluvia prolongada superó las seis horas de duración, reduciendo su intensidad solo a partir de las 06:10 del lunes. Las autoridades meteorológicas atribuyeron estas condiciones a la convergencia de vientos, elevadas temperaturas del océano Pacífico y la humedad asociada a la fase cálida del fenómeno de El Niño.
Ante la emergencia invernal, el Ministerio de Educación activó protocolos de continuidad educativa en múltiples instituciones. La ministra Gilda Alcívar confirmó la suspensión de clases presenciales en planteles de las zonas 5 y 8 ubicados en sectores con inundaciones o accesos complicados. Para el lunes, varias escuelas implementaron la modalidad asincrónica no presencial, manteniendo el horario regular de clases pero permitiendo que estudiantes participaran desde casa.
Las decisiones sobre la continuidad educativa para el martes 20 de octubre se tomarán con base en los reportes oficiales del INAMHI y el servicio de emergencia ECU 911. Esta flexibilidad en los protocolos busca garantizar la seguridad de estudiantes y docentes mientras se mantiene el proceso educativo. Los planteles educativos permanecieron atentos a las actualizaciones meteorológicas para evaluar si las condiciones permitían el regreso a la presencialidad.
Las autoridades emitieron recomendaciones a la ciudadanía para evitar riesgos durante las lluvias intensas. Se advirtió sobre no cruzar calles inundadas o cauces de agua crecidos, así como mantenerse alejado de árboles durante las tormentas eléctricas. Quienes necesitaban utilizar carreteras fueron exhortados a consultar reportes oficiales sobre el estado real de las vías antes de desplazarse.
El fenómeno de El Niño ha intensificado las precipitaciones en el Litoral ecuatoriano durante las últimas semanas, generando preocupación en autoridades de diferentes sectores. La fase cálida de este patrón climático cíclico eleva las temperaturas oceánicas, favoreciendo la formación de nubes y sistemas de tormentas más intensos. Las provincias costeras han experimentado históricamente mayores impactos durante estas fases.
Las instituciones educativas continuaban monitoreando la evolución del fenómeno para ajustar calendarios académicos. El protocolo de contingencia implementado refleja la preparación del sistema educativo ecuatoriano ante emergencias climáticas, buscando equilibrar la protección de la población vulnerable con la continuidad de servicios esenciales como la educación. Los próximos días serían críticos para determinar la normalización de actividades en la región.