Ecuador enfrenta una situación de emergencia tras las fuertes lluvias que azotaron Guayaquil y la isla Santa Cruz en el archipiélago de Galápagos durante el fin de semana. El temporal dejó un saldo de al menos dos personas fallecidas, cientos de familias afectadas y daños significativos en viviendas, carreteras y servicios públicos. Las autoridades mantienen equipos de primera respuesta desplegados en ambas localidades para atender a la población y cuantificar el alcance de los daños.
En Guayaquil, las lluvias se intensificaron entre la noche del domingo 1 y la madrugada del lunes 2 de noviembre, generando una cadena de emergencias en distintos sectores. El Municipio reportó 95 incidentes por acumulación de agua en vías, 25 inundaciones, cinco afectaciones estructurales en edificios, cinco caídas de árboles y tres deslizamientos o socavones. De estos reportes, 78 habían sido atendidos al mediodía del lunes, mientras que 14 permanecían pendientes de solución.
Los sectores más impactados en la capital portuaria incluyen Las Orquídeas, San Eduardo, Sauces, Samanes, Los Ceibos, Paraíso de la Flor, Sergio Toral, Monte Sinaí, Mi Lote y Socio Vivienda, además de las parroquias Tenguel y Progreso. En Las Orquídeas, el desbordamiento de un canal de drenaje permitió que el agua ingresara a decenas de hogares, causando pérdidas de enseres, electrodomésticos y colchones. Varias familias requirieron asistencia para evacuar sus viviendas.
El incidente más grave en Guayaquil ocurrió en Flor de Bastión, donde un deslizamiento afectó múltiples viviendas y provocó la muerte de una persona. La secretaria nacional de Gestión de Riesgos, Carolina Lozano, confirmó además la existencia de una persona herida en este mismo sector. Las autoridades han habilitado albergues temporales para las familias desplazadas.
En Galápagos, la situación es igualmente crítica. Las lluvias que comenzaron el viernes 30 de octubre en la isla Santa Cruz provocaron inundaciones masivas, afectando al menos a 3.120 personas según el registro de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos. El Comité de Operaciones de Emergencia confirmó una muerte en el sector de Bellavista, donde el incremento de caudales y desbordamiento de encañadas causó daños severos.
El lunes 2 de noviembre se registró una emergencia adicional en La Fortuna, parroquia de Bellavista, cuando una encañada se desbordó dejando atrapadas a tres personas dentro de una vivienda. El Servicio Integrado de Seguridad ECU 911 coordinó la intervención del Cuerpo de Bomberos de Santa Cruz y la Policía Nacional, logrando rescatar a los tres afectados sin reportar víctimas fatales en este incidente.
Los daños materiales en Santa Cruz incluyen decenas de viviendas inundadas, afectaciones graves en la carretera Puerto Ayora–Bellavista, problemas de conectividad vial hacia Baltra e interrupciones del servicio eléctrico. Ambas localidades permanecen bajo alerta mientras continúan las operaciones de rescate y evaluación de daños. Los pronósticos del INAMHI indican que las lluvias podrían continuar durante los próximos días en varias regiones del país.

