El Comando Sur de Estados Unidos interceptó y hundió la embarcación 'María Candelaria', marcando el cuarto incidente de este tipo en los últimos siete días. Según información de fuentes locales, el barco proveniente de Manta fue localizado en aguas del océano Pacífico durante operaciones de patrullaje.
La embarcación contaba con 27 tripulantes a bordo en el momento de la intercepción. Las autoridades estadounidenses trasladaron a todo el personal a bordo para su procesamiento, siendo posteriormente entregados a las autoridades ecuatorianas competentes.
Esta operación se suma a una serie de intervenciones militares que han intensificado la presencia de fuerzas norteamericanas en aguas territoriales y adyacentes de Ecuador. Los hundimientos sucesivos de embarcaciones en cortos períodos de tiempo reflejan una estrategia más agresiva de control en la región.
El caso de la 'María Candelaria' ocurre en un contexto de creciente tensión entre Ecuador y Estados Unidos respecto a operaciones antidroga y control de tráfico marítimo. Las incursiones han generado debate sobre la soberanía nacional y los alcances de la cooperación militar entre ambos países.
Las autoridades ecuatorianas mantienen información limitada sobre los criterios específicos utilizados para estas intercepciones y hundimientos. El incremento de estos incidentes en tan poco tiempo ha encendido alarmas en sectores relacionados con la marina y la seguridad nacional del país.
Este patrón de operaciones estadounidenses representa un cambio en las tácticas de control marino en la región. La comunidad internacional y los observadores locales siguen de cerca cómo evolucionan estas acciones en las próximas semanas.

