La operación Confluencia, coordinada por la Organización Internacional de Policía Criminal, concluyó con 95 personas detenidas tras una investigación que abarcó varios meses del 2026. El operativo, desarrollado entre marzo y septiembre, involucró a autoridades de múltiples países en América Latina y Europa, incluyendo Ecuador, Argentina, Brasil, Colombia, Perú, España e Italia. Las acciones simultáneas ejecutadas por estos gobiernos permitieron ejecutar 127 órdenes de registro y desmantelar redes dedicadas a la explotación sexual infantil.
En el marco de esta operación internacional, Ecuador reportó hallazgos significativos. Las autoridades locales investigaron a una persona vinculada a grupos de mensajería donde se solicitaba y distribuía material de abuso. Durante el análisis de dispositivos electrónicos, localizaron más de 4.000 archivos y aproximadamente 15 gigabytes de imágenes relacionadas con explotación infantil, según información difundida por Interpol.
Los datos demográficos de los detenidos muestran que cerca del 89 por ciento son hombres y el 11 por ciento mujeres. Las investigaciones se centraron en distintas modalidades de producción, difusión y comercialización de contenido ilícito, con énfasis en el uso de aplicaciones de mensajería y criptomonedas para facilitar estas actividades delictivas.
Colombia también registró un caso destacado durante la operación. La Policía de ese país puso a salvo a un niño de cinco años y detuvo a uno de sus progenitores, acusado de producir y vender material de abuso sexual infantil por internet. La base de datos de Interpol permitió vincular varios archivos en los que aparecía el menor, algunos que se remontaban a cuando tenía apenas un año de edad.
En otros países participantes se identificaron patrones preocupantes. En Panamá fue detenido el administrador de un grupo de mensajería que contaba con más de 700 usuarios. En Argentina, las autoridades arrestaron a un sospechoso que habría mantenido contacto con más de 260 niñas de distintos países y las habría extorsionado para obtener imágenes y videos. También se detectó participación de adolescentes en estos grupos en Ecuador, Argentina, Costa Rica, Perú y España.
Stephen Fry, director ejecutivo de Interpol para Apoyo a las Investigaciones, enfatizó la gravedad de estos crímenes: "Detrás de cada archivo hay un niño que ha sufrido abusos y que vuelve a ser revictimizado cada vez que esa imagen circula de nuevo". Esta declaración resalta cómo la distribución continua de material incrementa el daño a las víctimas.
Interpol señaló que el material incautado durante la operación Confluencia podría ayudar a identificar a más sospechosos y menores en situación de riesgo. Las autoridades esperan utilizar esta información para adoptar nuevas medidas de protección y continuar desarticulando redes de explotación sexual infantil que operan en plataformas digitales.
