Este sábado 5 de septiembre, militares de Estados Unidos interceptaron la embarcación ecuatoriana María Candelaria en el Pacífico. Los tripulantes del barco pesquero documentaron el operativo mediante transmisión en vivo a través de redes sociales, mostrando la aproximación de una lancha con bandera estadounidense y el posterior abordaje de uniformados. Según información proporcionada durante la transmisión, la interceptación ocurrió a aproximadamente 280 millas náuticas de las costas de Manabí.
La transmisión de los pescadores fue interrumpida minutos después del abordaje. Hasta el momento, ni las autoridades ecuatorianas ni estadounidenses han divulgado detalles oficiales sobre el procedimiento realizado. Este evento genera nuevas preguntas sobre la naturaleza y alcance de las operaciones que Estados Unidos está ejecutando en aguas ecuatorianas.
La interceptación del María Candelaria representa la tercera operación en menos de una semana. El pasado jueves, tres embarcaciones ecuatorianas fueron interceptadas y hundidas durante operativos estadounidenses. El Comando Sur de Estados Unidos justificó esas acciones como parte de acciones contra presuntos narcotraficantes, específicamente contra la banda criminal Los Choneros, que supuestamente utilizaban estas naves como estaciones de abastecimiento.
Sin embargo, familiares de los tripulantes de las embarcaciones hundidas anteriormente cuestionan estas versiones. Aseguran que los pescadores no son narcotraficantes sino trabajadores del mar que habían salido a sus labores de pesca convencionales. Esta discrepancia entre la versión oficial y los testimonios de parientes ha generado controversia sobre los criterios utilizados para estas operaciones.
De las tres embarcaciones hundidas anteriormente, se recuperaron 28 tripulantes que fueron trasladados a Manto. La Armada de Ecuador confirmó que nueve personas del barco Conquista II y diecinueve de la OM2 llegaron a puerto, mientras ocho tripulantes más del Conquista II se encontraban en tránsito. El gobierno estadounidense ha intensificado operativos contra presuntas narcolanchas en el Pacífico y Caribe, dejando más de 200 fallecidos según reportes.
Las operaciones militares estadounidenses en aguas próximas a Ecuador se enmarcan en la administración Trump y representan una escalada en la estrategia de control de tráfico de drogas en la región. Los incidentes sucesivos en pocos días han puesto bajo escrutinio los protocolos de identificación y las medidas de seguridad que se aplican durante estos operativos.
La falta de información oficial sobre el María Candelaria mantiene la incertidumbre sobre el destino de sus tripulantes y la condición de la embarcación. Este patrón de operaciones rápidas, documentación limitada y comunicaciones interrumpidas dificulta el seguimiento independiente de lo que ocurre en estas aguas internacionales donde operan pescadores ecuatorianos.

