Donald Trump manifestó su posición de que Venezuela no se encuentra en condiciones de realizar comicios electorales en el inmediato futuro. Según sus declaraciones, el país requiere más tiempo para prepararse institucional y políticamente antes de dar ese paso.
El expresidente estadounidense enfatizó que existe una buena relación con el gobierno venezolano actual, caracterizando la situación como un avance respecto a la etapa anterior. Trump vinculó esta mejora diplomática con lo que describió como una transición desde un régimen autoritario.
Estas declaraciones reflejan un cambio en el enfoque de la política exterior estadounidense hacia Venezuela, donde la prioridad parece desplazarse de promover elecciones inmediatas hacia consolidar relaciones con la administración en funciones. La posición de Trump sugiere una estrategia de acompañamiento del proceso de transformación institucional venezolano a mayor plazo.
