Tres colegios privados de prestigio en Quito han decidido expandir sus operaciones hacia las parroquias de Pifo y Puembo, ubicadas en el oriente de la ciudad. Estas instituciones, de amplias instalaciones y reconocida trayectoria educativa, representan una apuesta significativa de inversión en sectores que hasta hace poco permanecían alejados de la oferta de educación de élite.
De acuerdo con información de autoridades educativas, la llegada de estos establecimientos ha generado un efecto multiplicador en la zona. Además de la construcción de infraestructuras modernas, se han ejecutado obras de mejora en vías de acceso y servicios complementarios que benefician a las comunidades locales.
La instalación de estos colegios también ha impactado positivamente en materia de seguridad, según señalan los directivos consultados. Con mayores niveles de vigilancia y presencia institucional, las parroquias han experimentado un fortalecimiento en protocolos de seguridad que se extiende más allá de los predios educativos.
Un efecto económico evidente ha sido el incremento en el valor de los terrenos circundantes. La demanda de vivienda y servicios generada por estas instituciones ha dinamizado el mercado inmobiliario local, reflejándose en una notable plusvalía que atrae a inversores interesados en el potencial de desarrollo de la zona oriental.
