El arzobispo de Guayaquil, cardenal Luis Cabrera, ha expresado su preocupación sobre cómo la sociedad está incorporando la inteligencia artificial en la vida cotidiana. Si bien reconoce su utilidad como instrumento tecnológico, enfatiza la necesidad de mantener una postura crítica y reflexiva ante sus respuestas.
La advertencia del prelado se centra en el riesgo de que las personas abandonen su capacidad de análisis independiente y deleguen completamente sus decisiones a sistemas automáticos. Cabrera hace un llamado a ejercer el pensamiento propio y a no aceptar acríticamente lo que propone la inteligencia artificial sin verificación o contraste.
Este mensaje se inscribe en un debate más amplio sobre el rol de la tecnología en la sociedad contemporánea, donde expertos de diversas disciplinas alertan sobre la dependencia excesiva de algoritmos y sistemas automáticos. La posición del cardenal subraya la importancia de preservar la autonomía del juicio humano incluso en la era digital.
La reflexión del arzobispo invita a repensar cómo se está utilizando la IA en espacios educativos, laborales y de toma de decisiones importantes, planteando que la verdadera innovación debe coexistir con el fortalecimiento del pensamiento crítico y la responsabilidad personal.
