El Comité de Operaciones de Emergencia Nacional (COE) se reunió el martes 27 de octubre para analizar los impactos del fenómeno de El Niño en Ecuador y coordinar estrategias de prevención y respuesta ante eventos climáticos extremos. La sesión fue encabezada por Roberto Luque, ministro de Infraestructura y Tecnología, quien también preside el organismo, acompañado por Carolina Lozano, secretaria nacional de Gestión de Riesgos, y autoridades de provincias costeras como El Oro, Guayas y Santa Elena.
La convocatoria urgente ocurrió tras las lluvias intensas registradas el lunes 26 de octubre en Guayaquil, que dejaron un saldo de 87 reportes por acumulación de agua, 15 árboles caídos y deslizamientos de tierra que provocaron el colapso de varios muros. Ante este panorama, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) pronosticó para el miércoles precipitaciones de muy alta intensidad en múltiples sectores del país, con énfasis en las provincias de Los Ríos, Guayas, Bolívar y El Oro.
Una de las principales preocupaciones expresadas por las autoridades es la posible coincidencia entre las lluvias intensas y la marea alta, fenómeno que podría ocurrir entre las 17:00 y las 21:00 horas. Según reportes del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (INOCAR), este solapamiento se produciría en horarios de alta movilidad urbana, lo que aumentaría los riesgos para la población. El INAMHI estimó que en Guayaquil los eventos de mayor intensidad se presentarían entre las 15:30 y las 16:00, con lluvias moderadas a fuertes.
El ministro Luque instó a la ciudadanía a adoptar medidas de planificación preventiva y pidió a alcaldes, prefectos y organismos de respuesta mantenerse en máxima alerta. Específicamente, la Alcaldía de Guayaquil fue llamada a reforzar el monitoreo de zonas vulnerables y mantener desplegados sus equipos y protocolos para actuar de forma inmediata ante emergencias. Las zonas de mayor riesgo identificadas en la ciudad incluyen sectores como Durán, Milagro, Samborondón y Playas.
En Los Ríos, las áreas con amenaza muy alta comprenden Mocache, Palenque, Ventanas, Urdaneta y Montalvo. En Bolívar se señalaron Echeandía, Caluma, Chillanes, San Miguel y Chimbo, mientras que en El Oro se incluyen El Guabo, Pasaje, Marcabelí, Las Lajas, Santa Rosa, Arenillas, Piñas, Atahualpa, Chilla y Balsas. El INAMHI proyectó precipitaciones superiores a 40 milímetros en estos sectores.
Luque enfatizó que aunque no es posible controlar los fenómenos naturales, sí se pueden prevenir y mitigar sus efectos mediante acciones coordinadas. "No podemos controlar a la naturaleza, pero podemos prevenir y mitigar riesgos. Nuestra prioridad es proteger la vida y la seguridad de los ecuatorianos", indicó el funcionario. El organismo también recomendó a la población informarse exclusivamente a través de los canales oficiales del INAMHI y de los organismos de gestión de riesgos.

