Ecuador se prepara para implementar una campaña nacional de vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) que representa un hito importante en salud pública. La iniciativa, coordinada entre la Junta de Beneficencia de Guayaquil (JBG) y el Ministerio de Salud Pública, dispondrá de 300.000 dosis de la vacuna Gardasil 9, donadas por el laboratorio Merck Sharp & Dohme. La campaña, valorada en aproximadamente 98 millones de dólares, se ejecutará desde noviembre de 2026 hasta enero de 2027.
Contrario a los anuncios iniciales, la vacunación estará destinada a personas entre 15 y 45 años, según aclararon las autoridades de la JBG en entrevista. Los beneficiarios serán seleccionados mediante criterios técnicos que consideran la edad, situación socioeconómica y dificultades de acceso a servicios de salud. La institución utilizará un sistema para evaluar el perfil socioeconómico a partir del número de cédula, permitiendo que ciudadanos interesados se presenten en los centros de vacunación para verificar si cumplen con los criterios de priorización.
La campaña alcanzará sectores en Galápagos, Morona Santiago, Esmeraldas, Manabí y Guayas, enfocándose principalmente en población vulnerable sin recursos para acceder a esta vacuna de forma privada. Los jóvenes y adultos seleccionados deberán completar un esquema de tres dosis: la primera, una segunda después de dos meses y una tercera a los seis meses. La planificación incluye garantizar la continuidad del esquema completo para quienes reciban la primera dosis.
La relevancia médica de esta campaña radica en la prevención del cáncer de cuello uterino y otras enfermedades asociadas al VPH. Según estimaciones de GLOBOCAN 2022, Ecuador registra aproximadamente 1.800 nuevos casos de cáncer de cuello uterino anualmente. Gardasil 9 protege contra nueve tipos del virus, incluyendo los tipos 16 y 18 responsables del 70% de los casos de cáncer cervical a nivel mundial, con potencial de prevenir más del 90% de los cánceres causados por este patógeno.
Es importante aclarar que la vacuna no elimina infecciones previas ni protege contra todos los tipos de VPH existentes. Por ello, expertos recomiendan complementar la inmunización con controles médicos regulares y pruebas de detección de cáncer. Además, aunque tradicionalmente se asocia al VPH con mujeres, el virus afecta también a hombres, quienes pueden contraerlo, transmitirlo y desarrollar verrugas genitales o ciertos cánceres. Vacunar a la población masculina protege su salud directa y reduce la circulación viral.
Las reacciones más frecuentes incluyen dolor, enrojecimiento o hinchazón en el sitio de inyección, así como dolor de cabeza, cansancio, fiebre leve, náuseas o mareos. Estos efectos suelen ser transitorios y desaparecen en uno o dos días. Se recomienda permanecer bajo observación 15 minutos después de cada dosis, descansar, mantenerse hidratado y aplicar compresas frías en caso de molestia en el brazo.
La Junta de Beneficencia espera que esta campaña inicial permita gestionar donaciones adicionales para ampliar la cobertura nacional. Según sus directivos, existen conversaciones y previsiones para acceder a nuevo aporte durante 2027, aunque aún no se ha confirmado una segunda fase formal. El objetivo es consolidar un programa sostenido de vacunación contra el VPH en todo el país.

