El presidente Daniel Noboa firmó el 31 de agosto un Decreto Ejecutivo que posiciona las acciones contra El Niño como prioridad nacional. La medida, emitida bajo la declaratoria de "Alerta Roja" del 29 de agosto, busca fortalecer los planes de prevención, preparación y recuperación frente al fenómeno climático que actualmente se desarrolla en el Pacífico. Aunque El Niño ya está en curso, los expertos advierten que la intensidad máxima se proyecta para el último trimestre de 2026 e inicios de 2027.
El decreto moviliza a nueve ministerios, incluyendo los de Gobierno, Infraestructura, Salud, Ambiente y Defensa, para ejecutar acciones coordinadas bajo lineamientos técnicos de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos. Estas instituciones deberán actuar conforme a los protocolos establecidos por los Comités de Operaciones de Emergencia. El Ministerio de Desarrollo Económico quedó encargado de asegurar la asignación oportuna de recursos presupuestarios para todas las acciones requeridas.
El Gobierno también exhortó a autoridades provinciales, municipales y parroquiales a priorizar el fortalecimiento de sus planes de acción a nivel local. Paralelamente, el sistema de monitoreo técnico-científico deberá intensificar el seguimiento de condiciones oceánicas y atmosféricas para permitir decisiones anticipadas que minimicen pérdidas y daños. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos fungirá como coordinadora central de todas estas iniciativas.
Los análisis técnicos indican que el fenómeno se desarrolla en un contexto de calentamiento del Pacífico combinado con factores atmosféricos y estacionales que potencian su impacto. Aunque las lluvias intensas no comenzarán de inmediata, las proyecciones señalan que las condiciones climáticas más severas podrían manifestarse hacia finales de año, lo que explica la urgencia del Ejecutivo en fortalecer la preparación del país ante posibles emergencias.
