El presidente Daniel Noboa celebró este jueves la captura de cuatro presuntos cabecillas del grupo armado Comandos de la Frontera durante la Operación Muralla, que incluyó 14 allanamientos coordinados en las provincias de Orellana, Sucumbíos y Guayas. El mandatario destacó que estos arrestos representan un nuevo golpe contra la organización, meses después de la detención de alias 'El Gerente' en junio de 2025.
Según informó el ministro del Interior, John Reimberg, los detenidos son alias Mazón, Meneses, Raquetilla y Coche, quienes integrarían la estructura logística y operativa del grupo criminal. Las autoridades los investigan por su participación en al menos 25 muertes registradas en diferentes localidades de la región fronteriza, incluyendo asesinatos de civiles y fuerzas de seguridad.
Noboa atribuyó a Comandos de la Frontera la responsabilidad por la emboscada y muerte de 11 militares en Alto Punino, así como el asesinato de tres policías en Joya de los Sachas. Estos hechos de violencia han impactado significativamente a las instituciones castrenses y policiales del país durante los últimos años.
La investigación, que se extendió por casi año y medio, fue coordinada entre la Policía Nacional y la Fiscalía General del Estado. El trabajo permitió identificar la cadena de mando, las redes de distribución de armas y dinero, así como los mecanismos utilizados para financiar las operaciones criminales de la organización.
El operativo se enfocó específicamente en desarticular la capacidad logística del grupo, particularmente su habilidad para movilizar personal y armamento entre Colombia y Ecuador. Reimberg enfatizó que la estrategia busca golpear a la organización donde más le afecta: en sus estructuras internas, sistemas logísticos y fuentes de financiamiento ilícito.
Las detenciones son parte de una ofensiva más amplia contra grupos armados en la región. Los detenidos serán sometidos a procesos judicales para determinar su responsabilidad en los delitos investigados. Las autoridades continuarán con operativos para capturar a otros miembros de Comandos de la Frontera que permanecen prófugos.
Este avance en la lucha contra el crimen organizado refleja los esfuerzos coordinados de las instituciones de seguridad ecuatorianas por recuperar el control territorial en zonas fronterizas afectadas por la violencia. Los investigadores esperan que los detenidos proporcionen información adicional sobre la estructura completa de la organización criminal.
