El presidente Daniel Noboa anunció la realización de trabajos de mantenimiento e inversión en la red de transmisión eléctrica para el sábado 17 de octubre. En declaraciones a Radio Centro de Ambato, el mandatario explicó que estas acciones forman parte de la estrategia estatal para prepararse ante los meses más críticos del fenómeno de El Niño, que está impactando severamente al país.
Según el jefe de Estado, su administración ha incorporado más de 400 megavatios al sistema eléctrico nacional y ha facilitado otros 400 mediante inversión del sector privado. A pesar de estos esfuerzos, el fenómeno climático ha generado presión adicional sobre la infraestructura energética, con lluvias intensas afectando tanto a la región costera como a la sierra ecuatoriana, incluyendo ciudades como Quito donde se reportan acumulaciones significativas de agua.
La magnitud de la crisis queda evidenciada en las cifras compartidas por Noboa: mientras que en un año normal Ecuador enfrenta alrededor de 20 emergencias diarias, con El Niño se contabilizan entre 60 y 70. Esta multiplicación de eventualidades ha obligado al Gobierno a implementar medidas preventivas inmediatas para evitar un colapso del sistema.
Sin embargo, el presidente no aclaró si los trabajos del sábado implicarán cortes de luz en los hogares, dejando abierta la incertidumbre sobre el impacto directo en la población. Esta falta de precisión llega en momentos en que los usuarios reportan interrupciones eléctricas recientes en ciudades clave como Quito, Guayaquil, Babahoyo, Latacunga y Loja.
Los problemas de suministro se han agravado ante la disminución de reservas de agua en los embalses hidroeléctricos. Desde el 12 de octubre, las desconexiones programadas para industrias de alto y mediano voltaje aumentaron de 48 a 72 horas semanales como medida para preservar el suministro residencial, lo que refleja la gravedad de la escasez energética.
Ante los reclamos públicos por los cortes recientes, CNEL EP informó que su personal técnico trabaja para restablecer el servicio a la brevedad posible, aunque no ha precisado las causas de las desconexiones. El incidente coincide además con restricciones en la importación de electricidad desde Colombia, complicando aún más la situación energética nacional.
Las acciones anunciadas por Noboa representan un esfuerzo preventivo en un escenario donde Ecuador enfrenta múltiples presiones simultáneas: lluvia extrema, reservas hídricas bajas y demanda creciente. Los trabajos de este fin de semana podrían ser cruciales para evitar crisis mayores en los próximos meses de mayor intensidad climática.
