Una descarga eléctrica sorprendió a tres excursionistas brasileños en el volcán El Corazón durante la tarde del martes 13 de octubre de 2026. El incidente ocurrió alrededor de las 14:00 horas, cuando los turistas descendían de la cumbre ubicada a aproximadamente 4.800 metros de altitud, en la zona que delimita las provincias de Pichincha y Cotopaxi. El grupo se vio atrapado por una tormenta acompañada de lluvia intensa que azotó la región.
Según reportes de los organismos de rescate que atendieron la emergencia, dos de los tres afectados sufrieron heridas de consideración. Las lesiones incluyen quemaduras de segundo grado, fractura en una extremidad superior y hematomas en el cráneo. El tercero resultó con lesiones menos graves, aunque también requirió atención médica inmediata tras el impacto.
El operativo de rescate enfrentó desafíos significativos durante las labores de búsqueda y localización. Según declaraciones al medio Ecuavisa, uno de los principales obstáculos fue la ausencia de un sistema de posicionamiento que permitiera ubicar con precisión a los turistas en la montaña. Esta limitación complejizó las tareas de los equipos de emergencia en una zona de difícil acceso y condiciones climáticas adversas.
Los cuerpos de bomberos de Mejía y Rumiñahui, en coordinación con la Asociación Ecuatoriana de Guías de Montaña, desplegaron un operativo de varias horas para llegar hasta los excursionistas. Una vez localizados, el equipo procedió a evacuar a los afectados del sitio de riesgo y trasladarlos hacia zonas más seguras de la montaña, enfrentando la complejidad del terreno accidentado y la altitud.
Los tres turistas brasileños fueron trasladados posteriormente a un hospital de Quito, donde recibieron atención médica especializada para tratar sus heridas. El incidente subraya los riesgos asociados con las actividades de montañismo en zonas de gran altitud durante épocas de tormentas eléctricas, así como la importancia de contar con equipamiento adecuado para emergencias en áreas remotas.
Este evento se suma a otros incidentes climáticos registrados recientemente en la región. Las condiciones atmosféricas adversas han afectado varios espacios turísticos del país, como lo evidencia el cierre temporal de las cataratas del Iguazú por crecida de río relacionada a fenómenos meteorológicos extremos.
Las autoridades relevantes continúan trabajando en protocolos de seguridad para excursionistas en volcanes ecuatorianos, enfatizando la necesidad de mecanismos de comunicación y localización en tiempo real, especialmente durante temporadas de mayor actividad eléctrica atmosférica.
