Una nueva tragedia sacudió a Quito cuando autoridades encontraron los cuerpos sin vida de dos personas en una vivienda ubicada en el sector Quitumbe, al sur de la capital. El violento hecho se registró la tarde del domingo 6 de septiembre en el barrio Villa Solidaridad, cuando vecinos alertaron sobre detonaciones que provenían de la casa. Al arribar al sitio, la Policía confirmó que se trataba de un femicidio seguido de suicidio.
Los uniformados hallaron los cuerpos en distintas zonas del inmueble: el cadáver del hombre permanecía en la entrada de la vivienda, mientras que el de la mujer estaba en la cocina. En el lugar se recuperaron siete casquillos de bala y un arma de fuego que fueron asegurados como evidencia. Personal de Criminalística y de la Dinased acudió al domicilio para el levantamiento de los cuerpos y la recolección de pruebas forenses.
La víctima masculina fue identificada como Galo Maldonado Gualpa, de 44 años, quien laboraba como sargento en servicio activo en Babahoyo. Su expareja, María Eugenia Ávila de 43 años, era la otra víctima mortal. Según información preliminar, Maldonado disparó contra su pareja y luego se quitó la vida. La pareja llevaba aproximadamente ocho meses separada al momento de los hechos.
Un aspecto particularmente angustioso del suceso es que la hija de ambos se encontraba en la vivienda en el momento de los hechos. Según reportes, la menor se encerró en su habitación por orden de su padre y fue testigo de los disparos, quedando bajo custodia de las autoridades tras el hallazgo de los cuerpos.
Este caso se suma a una serie de incidents que han involucrado a agentes policiales en presuntos femicidios. En abril de 2025, el sargento Ecuador Gustavo Castro Vásquez mató a su esposa Solange Arellano Zhingri con disparos mientras conducía por el Puente de la Unidad Nacional en Guayaquil. Posteriormente, el sujeto huyó hacia Pascuales donde se ocultó en una propiedad de su madre, desde donde llamó a una cuñada para confesarle el crimen.
Las autoridades llegaron a la vivienda donde se encontraba el sargento Castro Vásquez y lo hallaron sin vida, presentando impactos de bala. Estos casos exponen la problemática de la violencia intrafamiliar incluso entre quienes tienen la responsabilidad de velar por la seguridad ciudadana, generando preocupación en la sociedad ecuatoriana respecto a los protocolos de control y prevención de riesgos dentro de las instituciones policiales.
Las investigaciones sobre el caso de Quito continúan en manos de la Fiscalía General del Estado. Organismos especializados analizan las evidencias recolectadas en la escena para esclarecer completamente las circunstancias de los hechos y determinar si existían antecedentes de violencia que pudieron haberse reportado antes de la tragedia del domingo.

