El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) activó la advertencia meteorológica N.º 84 ante la inminencia de condiciones climáticas adversas en múltiples regiones del país. La alerta entrará en vigencia a partir de las 13:00 del jueves 29 de octubre y se extenderá hasta las 23:00 del domingo 1 de noviembre. Según el pronóstico del organismo, los eventos más severos se concentrarán durante el viernes 30 y sábado 31 de octubre, cuando se espera el mayor volumen de precipitación.
Las lluvias intensas afectarán de manera desigual al territorio nacional, pero con énfasis particular en la región Litoral. En provincias como Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos, Guayas y El Oro se esperan acumulados diarios entre 42 y 120 milímetros en zonas clasificadas con nivel de amenaza muy alto. La zona costera y sectores interiores de Manabí y Santa Elena también registrarán precipitaciones de intensidad variable, con posibilidad de alcanzar niveles de amenaza altos y muy altos.
En la región Interandina, el INAMHI identifica las zonas occidentales de provincias como Carchi, Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Bolívar, Cañar, Azuay y Loja como áreas de mayor riesgo. Los acumulados máximos diarios en sectores con amenaza muy alta podrían oscilar entre 31 y 60 milímetros. Por su parte, en la Amazonía se esperan precipitaciones ocasionales de moderada intensidad en las estribaciones de Sucumbíos, Orellana, Napo, Pastaza, Morona Santiago y Zamora Chinchipe, mientras que en Galápagos predominarán lluvias leves con posibles eventos puntuales intensos en la isla Isabela.
Los riesgos asociados a este evento meteorológico son múltiples y requieren preparación preventiva. El INAMHI advierte sobre acumulación de agua en viviendas, negocios y vías, especialmente en sectores propensos a inundaciones. Las tormentas eléctricas estarán acompañadas de ráfagas de viento fuerte, caída de árboles y presencia de niebla, factores que afectarán significativamente la movilidad vial. Uno de los principales peligros identificados es el incremento del caudal de ríos y otros cuerpos de agua.
Las crecidas de ríos representan un riesgo particularmente elevado en Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Guayas, Los Ríos y El Oro, así como en sectores de la cordillera occidental de Pichincha, Cotopaxi, Bolívar, Cañar y Azuay. Estas zonas requieren especial atención y preparación de protocolos de evacuación ante posibles desbordamientos.
El contexto de esta alerta se enmarca en el fenómeno de El Niño, que ha impactado significativamente al país durante el presente año. Según datos de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) y el COE Nacional, más de 34.000 personas ya han sido afectadas por las intensas lluvias vinculadas a este fenómeno climático. Las nuevas precipitaciones esperadas incrementarían potencialmente esta cifra de afectados.

