El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (CN-ERFEN) confirmó que el fenómeno continúa fortaleciendo en Ecuador, con previsiones de alcanzar su máxima intensidad hacia finales de 2026. Según el informe del 22 de octubre, el océano Pacífico frente a Ecuador y Perú registra un calentamiento excepcional, con anomalías de temperatura de hasta 5,2 °C por encima de lo normal, lo que representa una condición poco común en los registros históricos.
La convergencia de factores climáticos durante los próximos meses augura un escenario crítico para la Costa ecuatoriana. El calentamiento del Pacífico aumentará la disponibilidad de humedad en la atmósfera, mientras que el desplazamiento estacional hacia el sur de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) reforzará las precipitaciones sobre el Litoral. Estas condiciones coincidirán con la transición hacia la estación lluviosa, intensificando el riesgo de eventos hidrometeorológicos severos.
Aunque las autoridades aún no definen una fecha exacta para el pico de lluvias más intensas, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) ya anticipa episodios graves en corto plazo. Entre el 25 y 28 de octubre y del 1 al 3 de noviembre de 2026, se esperan lluvias intensas, tormentas y ráfagas de viento en sectores de la Costa. La intensidad final dependerá de la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas en los meses venideros.
Los impactos ya son evidentes. Durante octubre de 2026, se contabilizaron 335 eventos relacionados con lluvias que afectaron a 6.090 personas en el país. Las provincias de Guayas, Esmeraldas y El Oro concentraron las mayores afectaciones, principalmente por inundaciones y desbordamientos de ríos. El CN-ERFEN advierte que la combinación del calentamiento excepcional con la fase de mayor intensidad de El Niño aumentaría significativamente el riesgo de crecidas de ríos y desastres asociados.
El Niño es un fenómeno climático natural que se caracteriza por el calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial. Este proceso modifica la circulación oceánica y atmosférica, alterando los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del planeta. En el caso de Ecuador, el fenómeno genera cambios sustanciales en el comportamiento climático, especialmente en la región costera.
Las autoridades han llamado a reforzar la preparación frente a posibles inundaciones y crecidas de ríos durante los próximos meses. La extensión de la temporada lluviosa hacia 2027 prolonga el período de exposición a riesgos hidrometeorológicos. Los gobiernos locales y nacionales deben priorizar medidas preventivas, sistemas de alerta temprana y protección de comunidades vulnerables en la Costa ecuatoriana.

