La madrugada del 31 de octubre, intensas precipitaciones azotaron la isla Santa Cruz en Galápagos, provocando el desbordamiento de la cañada El Aguacatal en el sector de Bellavista. El saldo preliminar de la emergencia registra un fallecido, dos personas desaparecidas y aproximadamente mil ciudadanos evacuados de sus hogares. El Centro de Operaciones de Emergencia Provincial se encuentra activo desde entonces para levantar información y determinar la magnitud total de los daños.
Las fuertes lluvias generaron inundaciones generalizadas, desbordamientos en múltiples puntos y afectaciones estructurales en viviendas de la zona. El impacto fue tan significativo que las autoridades tuvieron que cerrar el aeropuerto de la isla, permitiendo solo operaciones de vuelos humanitarios y de emergencia. Los sectores más afectados fueron La Cascada, La Unión y Bellavista, donde se concentraron las evacuaciones de emergencia.
El protocolo de emergencia fue activado de inmediato con la coordinación de varias instituciones, incluyendo el Consejo de Gobierno de Galápagos, el Cuerpo de Bomberos de Santa Cruz y organismos de gestión de riesgos. Según Carolina Lozano, secretaria nacional de Gestión de Riesgos, se habilitaron dos alojamientos temporales con capacidad para 500 personas y se coordinó el traslado de mil kits de asistencia humanitaria. Los evacuados fueron trasladados al Coliseo Cerrado de Deportes, el Techado de Las Palmas y otros centros de acopio establecidos temporalmente.
La respuesta operativa incluyó el despliegue de maquinaria pesada, camiones institucionales y dos embarcaciones tipo zódiac para facilitar labores de rescate en sectores inaccesibles. El equipo caminero intervino en la vía estatal del sector El Bosque hasta donde las condiciones climáticas lo permitieron. Las autoridades emitieron recomendaciones a la ciudadanía de evitar desplazarse desde Puerto Ayora hacia Bellavista para mantener despejadas las rutas de operaciones.
En materia de salud, se desplegaron 13 profesionales médicos que realizaron 54 atenciones y trasladaron 3 pacientes al Hospital República del Ecuador. El Ministerio de Desarrollo Humano movilizó personal durante toda la noche priorizando a grupos vulnerables. La Secretaría de Gestión de Riesgos gestionó la distribución de 800 kits de primera respuesta humanitaria y 250 kits para dormir destinados a las familias damnificadas.
Roberto Luque, ministro de Infraestructura y Tecnología, coordina con autoridades locales la disponibilidad de recursos logísticos para atender zonas críticas. El aeropuerto permanece bajo restricciones operativas, limitado exclusivamente a vuelos de emergencia y ayuda humanitaria. Las autoridades mantienen activo el monitoreo de la situación climática y las condiciones de acceso vial en la isla.
Se mantiene activo el COE Provincial evaluando nuevas necesidades de la población afectada y coordinando entregas adicionales de asistencia. Las labores de búsqueda de los dos desaparecidos continúan con participación de equipos especializados. Se espera que en los próximos días se clarifique el número definitivo de damnificados y se establezcan planes de recuperación para infraestructura dañada en Santa Cruz.

