A partir del mediodía del 1 de noviembre, Hidronación iniciará descargas preventivas y controladas del embalse Daule-Peripa como respuesta al aumento de precipitaciones registrado en las últimas semanas. Esta acción forma parte de un plan de gestión del recurso hídrico para minimizar posibles riesgos durante los meses de invierno en la región.
El caudal del río Daule se incrementará de forma progresiva, pasando de 400 a 700 metros cúbicos por segundo. Este aumento no será inmediato en todas las zonas: según estimaciones de las autoridades, en el sector de Daule el incremento del nivel podría comenzar a notarse aproximadamente 31 horas después del inicio de las descargas, aunque estos tiempos son referenciales y pueden variar según las condiciones meteorológicas e hidrológicas.
Las autoridades coordinando la acción incluyen a Segura EP, la Prefectura del Guayas, CELEC EP e Hidronación. Alex Anchundia, vicepresidente del COE Cantonal de Guayaquil y gerente general de Segura EP, enfatizó que se trata de una medida responsable de anticipación y no de generar alarma innecesaria en la ciudadanía.
Se han emitido recomendaciones específicas para las familias que viven cerca de las orillas del río Daule. Deben evitar realizar actividades en las márgenes, proteger sus pertenencias y mantenerse atentas a la información oficial que divulguen las autoridades de respuesta.
Segura EP sugiere que los residentes en zonas cercanas al río observen constantemente las condiciones del entorno y tengan a mano documentos de identidad, medicamentos y artículos esenciales. En caso de que se decrete una evacuación, la población debe trasladarse de inmediato a un lugar seguro siguiendo las indicaciones de las autoridades competentes.
Se insta a la ciudadanía a mantenerse alejada de las riberas durante este período de descargas. Cualquier novedad o situación anómala debe ser reportada a los organismos de respuesta de emergencia. El monitoreo continuo del caudal permitirá a las autoridades ajustar las acciones según la evolución de las condiciones hídricas.
Esta decisión se alinea con el contexto de aumento de temperaturas en el océano frente a Ecuador, que ha favorecido el desarrollo de tormentas e intensas lluvias en la zona del Litoral, elevando la vulnerabilidad de infraestructuras y asentamientos humanos en áreas ribereñas.

