El Gobierno de Daniel Noboa activó su cuarto toque de queda durante 2024, esta vez enfocado en frenar la violencia ligada al crimen organizado. En la primera noche de restricción, que comenzó el 1 de noviembre, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas registraron 218 capturas en total. La medida de emergencia permanecerá vigente hasta el 10 de noviembre, en horario nocturno de medianoche a las cinco de la mañana.
Según el Ministerio del Interior, la Policía fue responsable de 174 de las 218 detenciones registradas. De ese total, 155 personas fueron capturadas específicamente por violar el toque de queda, mientras que otras 19 enfrentaban presuntas infracciones adicionales: tenencia y porte ilegal de armas, robo, intimidación y daños a la propiedad. Las Fuerzas Armadas completaron el balance con 44 detenciones durante esa misma noche.
Los operativos derivaron también en un importante decomiso de materiales ilícitos. Los agentes policiales recuperaron 91,7 kilogramos de sustancias estupefacientes, cuatro armas de fuego y 28 municiones. Además, retuvieron o recuperaron 13 vehículos y 30 motocicletas. El Ministerio de Defensa informó que las Fuerzas Armadas decomisaron 30 municiones adicionales y recuperaron un vehículo y seis motos.
La restricción nocturna se concentra en cinco provincias de la Costa, las más afectadas por enfrentamientos entre bandas criminales: Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Esmeraldas. Esta región enfrenta una escalada persistente de delincuencia vinculada al narcotráfico y otras organizaciones criminales, lo que motivó la declaración presidencial de conflicto armado interno desde enero de 2024.
El presidente Noboa ha clasificado a los grupos criminales como entidades terroristas, justificando así medidas excepcionales de seguridad. El nuevo toque de queda concluirá dos semanas antes de las elecciones seccionales programadas para el 29 de noviembre, en las que los ecuatorianos elegirán alcaldes, prefectos y otras autoridades locales.
Esta es la cuarta restricción nocturna decretada en Ecuador durante 2024, reflejando la persistencia de la crisis de seguridad en el país. Las autoridades esperan que los operativos conjuntos y las medidas restrictivas logren desactivar células delictivas y recuperar control territorial en las zonas más violentas de la Costa.

