La mañana del jueves 29 de octubre, un oficial de la Policía Judicial fue atacado y asesinado en el cantón Durán, provincia del Guayas. El hecho ocurrió alrededor de las 07:00 en el sector Primavera 2, poco después de que el agente dejara a su hijo en la escuela. Según información de la Policía, un grupo de criminales lo atacó por la espalda, y cuando intentó reaccionar, le efectuaron disparos fatales en la cabeza.
La víctima fue identificada como Carlos Alberto De Jesús Quiñónez, de aproximadamente 42 años de edad. El oficial poseía el rango de sargento primero y llevaba trabajando en la Policía Judicial desde 2016, de acuerdo con registros de la Contraloría del Estado. Al momento del incidente, vestía de civil debido a sus labores investigativas.
Los investigadores preliminares consideran que el crimen podría corresponder a un robo. Los atacantes se llevaron el arma de dotación del agente y su teléfono celular tras consumar el asesinato. Unidades especializadas de la Policía acudieron al lugar para recopilar evidencia y levantar el cuerpo de la víctima.
Las autoridades están revisando las cámaras de videovigilancia disponibles en la zona para identificar la ruta de huida de los criminales y establecer identificaciones. Según información de sus familiares, De Jesús Quiñónez no había recibido amenazas previas que advirtieran de un posible ataque en su contra.
Durán es uno de los focos de mayor violencia en la provincia del Guayas, con 240 asesinatos registrados durante los primeros nueve meses del 2026. La región entera acumula 2.555 homicidios en el mismo período, según cifras del Ministerio del Interior. Esta cifra refleja la crisis de seguridad que aqueja a la zona.
El cantón Durán está bajo estado de excepción decretado por el presidente Daniel Noboa debido a grave conmoción interna. La medida, vigente desde mediados de septiembre, también abarca otras provincias como Guayas, El Oro, Esmeraldas, Los Ríos, Manabí, Pichincha, Santa Elena y Santo Domingo de los Tsáchilas, además de algunos cantones específicos en Azuay, Bolívar y Cotopaxi.
Este crimen se suma a una serie de ataques violentos que han impactado la seguridad pública en Ecuador, incluida la violencia contra agentes policiales. El asesinato de De Jesús Quiñónez reaviva la preocupación sobre la vulnerabilidad del personal de seguridad y la persistencia de la delincuencia organizada en zonas bajo estado de excepción.

