En la madrugada del miércoles 28 de octubre de 2026, Flávio Bolsonaro y su familia aterrizaron en el aeropuerto de Guayaquil tras abandonar Brasil. El senador brasileño viajaba en una aeronave privada que realizó escala en Ecuador antes de continuar su viaje, según reportaron corresponsales de AFP en el lugar. La aeronave cargó combustible y despegó aproximadamente media hora después, con un destino aún no confirmado oficialmente, aunque datos de seguimiento de vuelos apuntan hacia Miami.
El excandidato presidencial desobedecía una orden judicial dictada el lunes pasado por el juez Alexandre de Moraes del Tribunal Supremo brasileño. La resolución le ordenaba entregar sus pasaportes en 24 horas y le prohibía abandonar el país, decisión que llegó apenas un día después de que Bolsonaro perdiera la segunda vuelta electoral con el 48% de los votos frente al 52% de Luiz Inácio Lula da Silva. El senador cuestionó los resultados durante la noche electoral, sin reconocer su derrota.
Las autoridades migratorias argentinas confirmaron que Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas ingresaron a Argentina por el paso fronterizo de Puente Internacional Tancredo Neves en Misiones el martes por la noche. Aunque el gobierno de Javier Milei había desmentido inicialmente su entrada al país, la Dirección Nacional de Migraciones aclaró que la familia viajaba con documentación en regla y abordó un vuelo privado hacia Guayaquil a las 23:30. El trayecto partió desde el aeropuerto de Puerto Iguazú.
Bolsonaro enfrenta múltiples investigaciones en Brasil, incluyendo acusaciones de corrupción y lavado de dinero vinculadas al financiamiento de una película sobre su padre. El senador de 45 años ya había tenido sus pasaportes brasileños cancelados, incluidos los diplomáticos, según informó una fuente policial. Sin embargo, posee nacionalidad italiana desde 2023, lo que podría facilitar su movimiento internacional.
El contexto político detrás de la fuga incluye la condena del expresidente Jair Bolsonaro a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado, sentencia dictada por el mismo juez Moraes. La familia Bolsonaro ha mantenido relaciones cercanas con el presidente estadounidense Donald Trump, quien anunció que recibiría al senador y su familia en Estados Unidos. Trump también cuestionó la legitimidad de las elecciones brasileñas, calificándolas de fraudulentas, aunque aclaró que no governa Brasil.
El presidente reelecto Lula minimizó inicialmente la noticia, afirmando no tener informaciones precisas sobre una posible huida, pero luego calificó el hecho como vergonzoso. Durante la celebración de su 81 cumpleaños en Brasilia, Lula criticó duramente a Bolsonaro, acusándolo de anteponer sus lealtades políticas hacia Estados Unidos. El senador desafió la orden judicial de permanencia en el país, utilizando su nacionalidad italiana y conexiones políticas internacionales para evadir la justicia brasileña.
Este borrador se basa en información de medios de comunicación externos y requiere verificación editorial antes de su publicación, especialmente respecto al destino final de la aeronave y cualquier comunicado oficial de las autoridades ecuatorianas sobre el paso por Guayaquil.

