La carrera electoral en Manabí registra un nuevo capítulo de tensiones políticas tras la impugnación que interpuso el movimiento ADN contra la candidatura de Jaime Estrada para la prefectura. Según información de fuentes electorales, el reclamo del oficialismo fue presentado ante la Junta Electoral provincial, pero enfrentó un rechazo inmediato en la instancia inicial.
Estrada, identificado como cercano al correísmo y considerado una alternativa de contingencia para ese sector político en la provincia, mantiene su registro como aspirante a pesar del cuestionamiento. La estrategia de ADN de frenar su candidatura mediante vías administrativas no obtuvo respuesta favorable en el primer nivel de revisión.
Ante el rechazo inicial, el movimiento oficialista decidió escalar el conflicto llevando el caso ante el pleno del Consejo Nacional Electoral, la máxima autoridad en materia electoral del país. Este recurso representa un intento de mayor envergadura para bloquear la participación de Estrada en las elecciones seccionales adelantadas previstas para 2027.
La dinámica refleja las fracturas internas del correísmo en Manabí, donde diferentes grupos buscan definir sus candidaturas para los comicios próximos. Estrada aparece como figura con capacidad de movilización dentro de esa corriente política, lo que explica tanto su postulación como los esfuerzos por impugnarla desde otros sectores.
Las impugnaciones de candidaturas son herramientas frecuentes en la política ecuatoriana, generalmente basadas en cuestionamientos sobre requisitos legales o incompatibilidades normativas. En este caso, los detalles específicos de la objeción de ADN aún no han sido públicamente detallados, pero el escalamiento sugiere que ambas partes consideran importante resolver esta disputa antes de los comicios.
El resultado de la revisión en el Consejo Nacional Electoral será determinante para definir si Estrada puede participar como candidato o si es removido del registro. Mientras tanto, la tensión interna del correísmo en Manabí mantiene la incertidumbre sobre las posibles candidaturas para la próxima contienda electoral.
Esta situación se inscribe en el contexto más amplio de la reorganización política del país de cara a las elecciones seccionales adelantadas, donde diversos movimientos aún definen sus estrategias y postulaciones.

