El movimiento Acción Democrática Nacional (ADN) anunció este jueves la ruptura de su apoyo político al alcalde de Naranjal, Juan Carlos Rivera, tras difundirse material de audio que presuntamente lo conecta con la delincuencia organizada. La decisión incluye el inicio inmediato de un procedimiento de desafiliación conforme a su código ético interno.
El anuncio coincidió con la publicación de un fragmento de audio por parte del periodista Anderson Boscán, en el cual una voz atribuida a Rivera expresa frases como "Yo mando, pero me ponen al financiero, me ponen a la persona en la cabeza". Según la interpretación de Boscán, estos funcionarios municipales habrían sido seleccionados bajo presión externa.
En su narrativa, Boscán sostiene que la administración municipal estaría bajo el control efectivo de los hermanos Ochoa, quienes mantendrían una alianza con el grupo criminal Los Lobos. El periodista afirma además que Rivera actuaría bajo sus órdenes, situación que generaría un clima de intimidación en la municipalidad.
Desde ADN emitieron un comunicado enfático señalando que "por más amenazas que existan, la forma de cambiar este país es no ceder ante ellas". El movimiento reafirmó su compromiso contra el narcotráfico y el crimen organizado sin excepciones, independientemente de los cargos o nombres involucrados.
El partido oficialista expresó su confianza en que los organismos de control correspondientes continúen las investigaciones para esclarecer los hechos. Destacó que si se comprueba la comisión de delitos, los involucrados deberán responder ante la justicia sin privilegios ni interferencias.
Rivera participaba como candidato de ADN para la reelección en la Alcaldía de Naranjal en los comicios seccionales programados para el 29 de noviembre. Este retiro de apoyo significa un golpe significativo a sus aspiraciones de continuar en el cargo tras la exposición de estas acusaciones.
ADN enfatizó en su comunicado que "en nuestro movimiento no encubrimos a nadie" y que el compromiso con Ecuador está por encima de cualquier nombre o cargo. Esta postura marca una línea clara del partido frente a los casos de vinculación con crimen organizado.

