Pabel Muñoz, alcalde de Quito, reconoció este jueves que existieron irregularidades en la adquisición de seis camiones para la recolección de basura ejecutada por Emaseo, calificando el hecho como un acto fraudulento. Los vehículos fueron detectados con deficiencias que afectan su funcionamiento y rendimiento operativo, según reportes técnicos realizados meses después de su entrega inicial.
La Contraloría emitió un informe que cuantifica el daño económico en aproximadamente 787 mil dólares, alertando sobre el incumplimiento de 13 de las 52 especificaciones técnicas contratadas. Entre los problemas identificados figuran fallos en el sistema de frenado, donde tres unidades operan con eficiencia del 50 y 54 por ciento cuando la norma legal exige mínimo 65 por ciento, además de una capacidad de carga significativamente menor a la acordada.
Muñoz explicó que inicialmente el personal de Emaseo no detectó anomalías durante el chequeo de los camiones, pero tiempo después comenzaron a evidenciarse deficiencias que llevaron a realizar auditorías con participación de la Escuela Politécnica Nacional. Aseguró que la empresa pública ya inició acciones legales y activó las garantías contractuales antes de que la Contraloría publicara su informe.
El burgomaestre responsabilizó a un proveedor de Cotopaxi encargado de instalar las cajas compactadoras, y manifestó que negocia para que se entreguen camiones completamente nuevos sin modificaciones. Aunque anunció medidas severas contra funcionarios que participaron en la recepción de los vehículos, esperará el resultado de la investigación penal antes de proceder, confiando en que el municipio no sufrirá pérdidas económicas finales.
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