La Asamblea Nacional ecuatoriana aprobó en segundo debate una reforma a la Ley Orgánica de Transporte con 87 votos favorables, una iniciativa que marca un hito al establecer el primer marco nacional de regulación para vehículos de micromovilidad. Esta reforma prohíbe específicamente que scooters y motocicletas eléctricas circulen por autopistas, vías perimetrales y la red vial estatal, condicionando su uso en otras vías al cumplimiento de requisitos formales de registro y matriculación.
La normativa responde a la necesidad de estandarizar la operación de estos medios de transporte, que hasta ahora funcionaban bajo regulaciones dispares en diferentes jurisdicciones del país. Según legisladores, la medida tiene como objetivo central reducir los siniestros viales relacionados con estos vehículos y mejorar la convivencia en las calles. La aprobación ocurre días después de un fatal accidente en Quito donde un peatón fue atropellado por un scooter eléctrico.
La reforma también introduce cambios significativos para el sector de entregas por aplicación digital, creando un Registro Nacional de repartidores e imponiendo responsabilidades a las plataformas que utilizan este tipo de medios. Se prohíben contratos que condicionen pagos a multas y se exige la señalización previa de controles de tránsito, buscando proteger tanto a trabajadores como a usuarios de las vías.
Adicionalmente, la ley eleva a rango legal derechos como el acceso a infraestructura segura, semáforos sonoros y ciclovías continuas, e incorpora cambios administrativos como la centralización de emisión de placas vehiculares y una moratoria de un año para nuevas escuelas de conducción. El proyecto será remitido al presidente Daniel Noboa para su sanción u objeción.
