El Tribunal Penal del Guayas no logró instalar nuevamente el juicio contra Abdalá Bucaram y otros acusados en el denominado caso Pruebas COVID-19, en lo que constituye la quinta suspensión consecutiva de esta diligencia. Según reportes, el exmandatario de 74 años justificó su ausencia mediante certificaciones médicas que indican su internación en un hospital de Guayaquil por complicaciones cardíacas, mientras que la audiencia fue reprogramada para el próximo 3 de septiembre.
Ante la imposibilidad de verificar la situación del expresidente, la Policía Nacional intentó ingresar al centro médico para corroborar su paradero, pero el personal hospitalario negó el acceso. Esta circunstancia también impidió establecer las condiciones para una participación telemática de Bucaram en la audiencia, complicando aún más un proceso que ya acumula aproximadamente seis años de trámites.
La representante de la Fiscalía, Lidia Sarabia, expresó su inquietud ante las reiteradas suspensiones y solicitó una investigación formal sobre lo que calificó como una presunta maniobra dilatoria. La funcionaria enfatizó que el proceso corre el riesgo de prescribir si continúan los aplazamientos, lo que significaría la imposibilidad de proseguir con la acción penal.
El caso investiga presuntos delitos de delincuencia organizada relacionados con la comercialización irregular de más de 21.000 pruebas rápidas y otros insumos médicos durante 2020, cuando la pandemia de coronavirus alcanzaba su punto crítico. Además de Bucaram, figuran como acusados su hijo Jacobo Bucaram Pulley, el ciudadano israelí Oren Sheinman y Leandro Berrones.
