El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional emitió una alerta sobre el riesgo de nuevas inundaciones en Guayaquil durante la noche del jueves 29 de octubre. La advertencia fue difundida por el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, quien destacó que la combinación de condiciones meteorológicas y oceanográficas podría comprometer el funcionamiento del sistema de drenaje pluvial de la ciudad.
Según los datos técnicos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) y del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (INOCAR), el período crítico se extenderá entre las 20:00 y las 24:00 de ese jueves. Durante ese horario, la marea alcanzará su nivel más alto con 4,27 metros alrededor de las 21:46, precisamente cuando se esperan las precipitaciones más intensas.
La coincidencia de ambos fenómenos naturales podría obstaculizar la evacuación del agua lluvia hacia los cuerpos de agua receptores, favoreciendo la acumulación en calles y avenidas, especialmente en sectores vulnerables de la ciudad. El ministro Luque hizo un llamado directo a la Alcaldía de Guayaquil, la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (EMAPAG) y otras instituciones para que mantengan activos sus sistemas de monitoreo y respuesta.
A las 19:50 del jueves, la Empresa de Gestión de Riesgos de Guayaquil (SEGURA EP) reportó acumulaciones de agua en al menos cuatro puntos de la ciudad, con despliegue de unidades de EMAPAG e Interagua en los sectores afectados. Se registraron precipitaciones de intensidad moderada en zonas como Urdesa, Samanes, Guayacanes, Sauces y Pascuales, principalmente en el norte de la ciudad.
Hasta ese horario, SEGURA EP precisó que no se habían reportado inundaciones como categoría de emergencia, caída de árboles, colapsos estructurales ni deslizamientos. La institución mantuvo el monitoreo permanente de las condiciones climáticas y la coordinación interinstitucional para responder ante posibles emergencias.
Esta alerta llega apenas tres días después de las intensas precipitaciones del lunes 26 de octubre que dejaron al menos 89 sectores afectados por inundaciones y deslizamientos. Aquella tormenta, acompañada de descargas eléctricas, registró daños significativos y causó al menos una muerte por ahogamiento en el sector de Flor de Bastión.
Las nuevas advertencias sobre lluvias y marea alta se enmarcan en un contexto de preocupación por el Fenómeno de El Niño, que ha intensificado las precipitaciones en la región. Las autoridades enfatizan la importancia de la preparación y respuesta coordinada ante estos eventos que ponen a prueba la capacidad de drenaje de la ciudad.

