El Gobierno de Ecuador anunció una nueva ampliación de los cortes de luz para el sector industrial. A partir del domingo 1 de noviembre hasta el miércoles 4, las industrias clasificadas en el segmento Alto Voltaje 1 (AV1) quedarán sin suministro eléctrico del Sistema Nacional Interconectado, escalando así las medidas adoptadas durante octubre.
La decisión afecta aproximadamente a 185 industrias que deberán interrumpir completamente su abastecimiento energético de la red pública durante estos cuatro días consecutivos. Esta restricción marca una intensificación progresiva de las desconexiones, que comenzaron el mes pasado con interrupciones de 24 horas y luego pasaron a 48 y 72 horas semanales.
El anuncio del Ministerio de Ambiente y Energía contrasta directamente con lo señalado por José Julio Neira, secretario de la Administración Pública, quien hace apenas una semana manifestó que el Gobierno esperaba terminar con las desconexiones industriales a partir del 1 de noviembre. Entretanto, los clientes de medio voltaje podrán mantener sus operaciones normales sin nuevas restricciones programadas entre el 1 y el 6 de noviembre.
La crisis energética que impulsa estas medidas obedece principalmente al estiaje que afecta las centrales hidroeléctricas del país. Según estimaciones oficiales, Ecuador enfrenta un déficit energético de entre 1.000 y 1.200 megavatios, lo que ha obligado al Gobierno a priorizar la preservación de reservas de agua en las plantas generadoras.
El sector acuícola ecuatoriano expresó su preocupación inmediata ante esta nueva extensión. José Antonio Camposano, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura, advirtió que cuatro días sin electricidad podrían comprometer seriamente la continuidad de las exportaciones de camarón y afectar las operaciones de procesamiento, refrigeración y almacenamiento de productos.
Las empresas dedicadas al procesamiento y exportación de camarones enfrentan desafíos operacionales significativos con estas restricciones prolongadas. Camposano también señaló que las interrupciones podrían repercutir negativamente en el empleo y la actividad económica de zonas rurales dependientes de esta industria exportadora.
Aunque el Gobierno anunció que incorporará 110 megavatios de energía a partir de noviembre con nuevas plantas generadoras, las restricciones continúan siendo la medida inmediata para enfrentar el déficit actual. Esta situación refleja la tensión entre las necesidades energéticas del país y la disponibilidad de generación durante la estación seca.

