En Ecuador, la fijación del salario básico para 2027 se debate nuevamente en el Consejo Nacional de Trabajo y Salarios, el organismo tripartito que reúne a trabajadores, empleadores y gobierno. Este proceso anual es fundamental en la negociación laboral del país y contempla indicadores como el crecimiento económico, inflación, productividad y situación del mercado laboral.
El punto de partida es el Salario Básico Unificado vigente de USD 482, establecido en diciembre de 2025 mediante un acuerdo histórico que representó el primer consenso en nueve años entre trabajadores y empleadores. Ese incremento de USD 12 (2,55%) llegó después de un proceso de negociación que se extiende anualmente entre noviembre y diciembre para determinar la remuneración del año siguiente.
La meta gubernamental propuesta es alcanzar USD 500 en 2027, cifra expuesta por la ministra de Trabajo Ivonne Núñez en noviembre pasado. Para lograrlo se requeriría un incremento de USD 18 (equivalente al 3,73%). Sin embargo, economistas consultados proyectan rangos más moderados. Jorge Calderón estima un aumento de 2% a 4%, lo que situaría el salario entre USD 492 y USD 502. José Salvatierra del Observatorio Económico considera un incremento de USD 12, llegando a USD 494, mientras que José Serrano Cuesta sugiere no superar el 2,3%, equivalente a USD 11 adicionales.
Estas proyecciones se fundamentan en los indicadores macroeconómicos del Banco Central del Ecuador, que revisó al alza sus estimaciones de crecimiento para 2027 a 2,7%, con proyecciones de consumo de hogares de 3,3% e inversión de 5,8%. No obstante, Salvatierra advierte que un incremento salarial mayor podría resultar poco conveniente dado el contexto económico actual, mientras que Calderón sostiene que las empresas tienen alternativas para absorber costos sin trasladarlos completamente al consumidor, como mejorar productividad e incrementar ventas.
El costo real de cualquier aumento va más allá del salario básico. Según Serrano Cuesta, cada dólar de incremento en el SBU genera USD 0,41 adicionales en costos empresariales cuando se incluyen aportes al IESS, décimos, fondos de reserva y vacaciones. Para una empresa de 100 empleados, un aumento de USD 11 significaría USD 1.554,48 mensuales de costo extra, lo que genera preocupación en el sector empresarial.
Las presiones sobre la economía ecuatoriana se intensifican con factores externos. El fenómeno de El Niño representa un riesgo evaluado por el Banco Central mediante dos escenarios: uno moderado que reduciría el crecimiento 0,5% y otro fuerte que restaría 1,4%. Esto se suma a dificultades ya existentes como problemas de suministro eléctrico, factores que afectan la capacidad de las empresas para absorber incrementos salariales sin afectar empleo o precios.
La negociación que iniciará próximamente requiere alcanzar consenso entre las tres partes. Si no hay acuerdo en la primera sesión, se convoca una segunda dentro de cinco días hábiles. De persistir el desacuerdo, corresponde al ministro de Trabajo fijar el incremento tomando como referencia el índice de precios al consumidor proyectado. El resultado definirá el poder adquisitivo de millones de ecuatorianos y la competitividad del sector empresarial durante 2027.

