Ecuador inicia hoy un feriado de cuatro días marcado por la incertidumbre en el sector turístico. El fenómeno de El Niño y las alertas de lluvias en determinadas zonas del país generan preocupación sobre el comportamiento de los visitantes, mientras que el toque de queda vigente en Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Esmeraldas desde el 1 de noviembre agrava la situación. A esto se suma el impacto de las recientes precipitaciones en ciudades como Guayaquil, que han afectado la economía y el ánimo de potenciales turistas.
Según Holbach Muñetón, presidente de la Federación de Cámaras de Turismo, los hoteles han adoptado cuatro medidas generales para enfrentar los factores adversos. Algunos establecimientos han tomado precauciones adicionales como cerrar puertas o bloquearlas para impedir el ingreso de agua. Sin embargo, en condiciones normales, el sector estaría al 100% de ocupación. Hasta el viernes 30 de octubre, destinos como Santa Elena, Villamil Playas, Baños y Cuenca no superaban el 70% de ocupación hotelera según proyecciones preliminares.
En Santa Elena, principal destino turístico para guayaquileños, las reservas apenas alcanzaban el 40% de la capacidad hotelera disponible. Luis Tenempaguay, vicepresidente de la Cámara Provincial de Turismo, atribuye el bajo nivel de reservas al impacto de las lluvias intensas en Guayaquil, que han afectado vehículos y la economía de posibles visitantes. Contrasta con el año anterior, cuando las reservas copaban el 100% de la capacidad al inicio del feriado. Para atraer turistas, los establecimientos ofrecen descuentos, flexibilización de políticas de reserva y promocionan activamente a través de redes sociales.
La principal preocupación en la Costa es que El Niño complique la conectividad terrestre por deslaves e interrupción de carreteras. Muñetón hace un llamado a las aerolíneas para activar pasajes con tarifas más bajas durante estos días. Santa Elena presenta una ventaja: no está incluida en el toque de queda, lo que podría representar un atractivo adicional. No obstante, la provincia enfrenta desafíos como oleajes fuertes e inseguridad, aunque se prevé el despliegue de más de 3 mil efectivos entre militares, vigilantes y personal de tránsito.
En Baños, Tungurahua, la expectativa es más alentadora con ocupación del 85% según reservas en Airbnb, Booking y establecimientos directos. María Isabel Molina, secretaria ejecutiva de la Cámara de Turismo local, proyecta alcanzar el 100% de ocupación este feriado. Aunque reconoce lo adverso del contexto por El Niño, subraya que Baños está en época seca. Los principales obstáculos serían las dificultades viales para llegar a la ciudad desde otras regiones afectadas por el fenómeno climático.
Para la Sierra ecuatoriana, se esperan concentraciones de visitantes en Cuenca, Baños y zonas aledañas como Patate, además de Pimampiro en Imbabura y Papallacta en Napo. Molina destaca que Cuenca atraerá muchos turistas, aunque con un perfil diferente: visitantes con mayor capacidad económica. Los hoteles en la región han flexibilizado políticas de reserva y mantienen informados a clientes a través de plataformas digitales y redes sociales ante la incertidumbre del contexto.
La nota refleja un escenario paradójico: mientras el gobierno ha reducido el IVA al 8% durante el feriado para impulsar el turismo, factores como El Niño, el toque de queda y las recientes inundaciones generan cautela entre viajeros potenciales. Los empresarios turísticos compiten por atraer visitantes con promociones agresivas, aunque admiten que las proyecciones de ocupación están significativamente por debajo de años anteriores. La recuperación dependerá del comportamiento del fenómeno climático y de cómo los turistas evaluén los riesgos en los próximos días.

